TheWeekly · 4 de junio de 2022 · 4 mins lectura
Y demandando al hombre más rico del mundo
No es novedad: cada vez más, los inversionistas (quizás como tú) exigen que sus inversiones sean socialmente responsables. Pero no todo lo que suena verde es sustentable: todavía no existe una definición oficial sobre el término. Por eso, la la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) quiere ordenar la casa.
Una de las propuestas tendría que ver con cómo se promocionan los fondos. Actualmente si el nombre de un fondo menciona un tipo de activo, como bonos del gobierno, al menos un 80% del fondo debe contenerlos. Pero no si hablan de características. Por eso, la SEC buscaría que no solo definan el término, sino que además al menos un 80% del fondo adhiera a la definición.
Y están comenzando a tomárselo en serio. Hace solo unas semanas multaron al Bank of New York Mellon (BK) por afirmaciones engañosas sobre sus fondos ESG: algunos ni siquiera habían pasado por una revisión de calidad de factores ambientales, sociales o de gobernanza (las famosas siglas ESG).
Pese a esto, no son las únicas dudas que florecen ante las inversiones verdes. Por ejemplo, el índice ESG de S&P incluye al gigante petrolero Exxon (XOM) pero no al pionero de los vehículos eléctricos, Tesla (TSLA). Una noticia que, claro, no le gustó nada al big boss de Tesla, que reaccionó llamando a este tipo de inversiones una “una estafa".
Para Rachel Curley de Public Citizen, los pequeños inversionistas actualmente no tienen una imagen clara de lo que significaría invertir en un fondo cuyo marketing dice que es sostenible, verde o ESG. Y creemos que, en más ocasiones de lo que nos gustaría, tiene la razón.
¿Estuviste viviendo bajo una piedra durante las últimas semanas y no te enteraste de los planes de Musk? En abril, Elon Musk ofreció públicamente comprar Twitter (TWTR) por unos US$44 mil millones. Y hasta ahí quedó. Después decidió suspender temporalmente la compra. Algo que, por supuesto, a los accionistas de la red social no les gustó.
¿Y qué haces cuando algo no te gusta en Estados Unidos? Lo solucionas en tribunales. Al menos eso hizo William Heresniak, inversionista de Twitter (TWTR), demandando al hombre más rico del mundo. Y es que las dudas que ha planteado Musk sobre la red social habrían sido parte de un esquema de manipulación de mercado.
Con esos antecedentes, Musk habría buscado reducir el costo de la transacción, según Heresniak. Y es algo que habría funcionado, porque desde anunciada la compra, Twitter (TWTR) ha perdido más de US$8 mil millones en valor. El costo de unas tres líneas nuevas del Metro de Santiago.
Ni Twitter (TWTR) ni Tesla (TSLA) se han pronunciado, pero Musk ya tiene experiencia lidiando con inversionistas enojados, como la vez que lo acusaron de exponer a la empresa a pérdidas por sus tweets. Algo que incluso llegó hasta la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), resolviendo que cualquier tweet relacionado a Tesla (TSLA) debía ser visado antes.
¿Cómo seguirá esta teleserie? Seguiremos atentos.
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