Pensiones · 22 de mayo de 2020 · 3 mins lectura
Así se sentirán aquellos que aún no creen en una de las frases más repetidas, pero menos comprendidas, en inversiones: no trates de ganarle al mercado.
Market timing es el concepto asociado a tratar de predecir lo que va a pasar en los mercados en el corto plazo, y anticiparse para conseguir una ganancia. Vender caro lo que, supuestamente, va a bajar, y comprar barato lo que subiría.
Suena fácil, pero miles de inversionistas han pasado por ello, sólo para terminar arrepintiéndose, quizás dándose cuenta -evidentemente muy tarde- de que estaban haciendo justo lo contrario: invirtiendo después de que las inversiones subieran de valor, y viceversa. Por ejemplo, según un estudio que analiza un período de más de 10 años, los inversionistas perdieron un 1,56% al año por su decisiones de market timing.
En cierto sentido, esto no te debería sorprender. Es difícil estar contra la corriente y mantenerse así. Si tus amigos ganan y ganan plata con sus inversiones, y las tuyas cae y caen, no te será fácil resistir a la tentación de rendirte con tu inversión y sumarte a la de tus amigos, esperando a que éstas sigan subiendo. Así, de paso, estarías sumándote al grupo de personas que toman decisiones reaccionando a los retornos del mercado, todo lo contrario a la idea original del market timing.
Y si hay inversiones en las que utilizar técnicas que pocas veces funcionan, resultan realmente costosas, es en pensiones. Y Chile no es la excepción.
Desde marzo del 2014, más de 1 millón de personas han sido seducidas por la idea de lograr más ganancias. Ellas se cambiaron de fondo de las AFP más de 7.602.228 veces, sólo para terminar, en promedio, un 5,6% peor que si sencillamente se hubieran mantenido en el mismo fondo en el que estaban al principio. Sólo 1 de cada 4 lograron mejores retornos.
Si bien uno pudiera pensar — o esperar — que, al menos, estas personas aprendieran de sus experiencias y comenzaran a tomar mejores decisiones financieras, pareciera no ser el caso. En los últimos 6 años se triplicó el número de traspasos entre fondos, y en marzo pasado se alcanzó el máximo histórico de traspasos mensuales, de 897.292 movimientos, casi duplicando el máximo anterior.
Estos traspasos no sólo han sido altos en términos de cambios de fondos, sino también en montos involucrados, los que en marzo alcanzaron más del 12% de lo administrado por los fondos de pensiones. Esto genera principalmente tres impactos relevantes: el primero es que, dado el número limitado de compradores y vendedores del mercado (por definición), entonces los precios se pueden ver fuertemente afectados. Es como si tú y tus vecinos decidieran el mismo día vender la casa: difícil que puedan vender la cuadra completa sin antes tener que bajar los precios. Además, y siguiendo con el ejemplo, esto afectaría también a aquellos que se mantengan viviendo en sus casas, ya que su valor bajaría, al igual que lo que ocurre con aquellos que se mantienen en el mismo fondo de pensión. Pero no sólo eso, ya que se se podría generar una especie de "el que sale último apaga la luz", en el que las personas se intentan adelantar a las demás, amplificando así los traspasos entre fondos y su impacto en los precios.
Un segundo impacto es que los administradores de los fondos de pensiones pueden tener que anticiparse a estos movimientos repentinos manteniendo en los fondos inversiones que son fáciles de vender rápido, pero que tienen una combinación de riesgo y retorno que no es la que hubieran preferido, lo que, por lo tanto, podría influir negativamente en los retornos esperados de los fondos.
Por otro lado, un tercer aspecto relevante es la capacidad que pueden tener los actores que influyen en estos traspasos, entregando recomendaciones de corto plazo sin considerar las características de cada inversionista, de poder anticiparse a ellos para obtener ganancias personales (front-running). Por ejemplo, podrían invertir en un fondo, y luego incentivar a que miles de personas se cambien al mismo, provocando que su valor aumente, logrando así una ganancia. Esto generaría, como es evidente, un importante des-alineamiento de intereses de los distintas partes de este sistema.
Al final del día, lo más relevante para prevenir situaciones así es que las personas cuenten con los conocimientos necesarios para tomar buenas decisiones financieras, y que se puedan apoyar con herramientas fidedignas, digitales y accesibles para todos. E incorporando también, cómo no, todo tipo de clichés de inversiones que aporten valor (no trates de ganarle al mercado).
De lo contrario, cientos de miles de personas seguirán despertándose y dándose cuenta de que cuentan con menores ahorros de los que podrían haber tenido, o seguirán pateando este momento sólo para aumentar la culpa que sentirán cuando finalmente llegue.
Fuentes: Friesen & Sapp (2007); Superintendencia de Pensiones (2020); Bio Bio Chile. La versión original de este artículo es de mayo de 2020.
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