Learn · 25 de octubre de 2023 · 3 mins lectura
Cuando puedes comenzar invirtiendo en las Stocks de una empresa
Ahora que ya estás en el mundo de las inversiones en bolsa, probablemente hayas leído por ahí la sigla IPO. Obviamente, no tiene nada que ver con el insoportable hipo después de comer pollo asado con arroz, ni con los hipopótamos en la sabana africana. La verdad es que una IPO es un evento importante en la vida de una empresa, y acá te contamos por qué.
Una IPO marca el debut de una empresa en las bolsas de acciones. Es cuando una empresa privada decide ofrecer sus acciones al público general para recaudar capital y expandir sus operaciones. Es importante porque permite a la empresa atraer inversionistas externos, lo que puede acelerar su crecimiento y aumentar su visibilidad.
Con una IPO, se abre la posibilidad de que cualquier inversionista con acceso a la bolsa pueda ser dueño de un pedacito de esa empresa. Sí, incluso tú. Con Racional Stocks ya puedes encontrar algunas IPOs apenas salen al mercado.
Durante septiembre, sumamos dos grandes empresas que debutaron en la bolsa de valores: Arm Holdings (ARM) e Instacart (CART). La primera es una compañía tecnológica ícono en el mundo de semiconductores, similar a Nvidia (NVDA). En cambio, Instacart (CART) se especializa en el delivery de supermercados en Estados Unidos y Canadá, al estilo Cornershop (UBER).
Quizás conozcas Birkenstock (BIRK), la marca de zapatos y sandalias famosa por su plantilla ergonómica, que inauguró apenas unos días atrás.
En junio también debutó Cava (CAVA), la cadena de restaurantes que se podría definir como la versión mediterránea de Chipotle (CMG). Un mes antes salió Kenvue (KVUE), la compañía dueña de marcas de salud como Band-Aid, Listerine, Neutrogena y Tylenol.
Y hay más. Conocer todas las IPOs disponibles en la App es fácil. Encuéntralas en la pestaña Descubrir y selecciona el tema IPOs Recientes.
Ahora sabes qué son las IPOs. ¿Qué otras te gustaría ver en Racional?
Remontándonos a los inicios de la adopción masiva de internet, se produjo una de las burbujas especulativas más recordadas de la historia: la “burbuja punto-com”. Durante ese período, el índice Nasdaq (QQQ) subió un 800% entre 1995 y el peak en el año 2000. Dos años más tarde, había caído un 740% desde el máximo nivel alcanzado.
El boom fue impulsado principalmente por inversiones en negocios con base en Internet (de ahí viene el “punto-com”). Su masificación facilitó la creación explosiva de compañías buscando valorizarse rápidamente para salir a la bolsa. Muchas startups gastaron fortunas en marketing para diferenciar sus marcas de la competencia. Algunas de ellas llegaron a gastar hasta el 90% de su presupuesto corporativo en publicidad, descuidando por momentos sus negocios.
Ya en 1999, el 39% de todas las inversiones de venture capital se destinaban a empresas de Internet. Ese año, la mayoría de las 457 IPOs estaban relacionadas a este tipo de empresas.
Como ocurre cuando algunas tecnologías se masifican —y la emoción y especulación superan la realidad económica—, varias empresas vieron correcciones en sus precios de mercado un tiempo después, provocando incluso el cierre y bancarrota de muchas de ellas. Sólo sobrevivieron aquellas con un modelo de negocios robusto y un nicho de mercado bien definido. Algunas que siguen hasta el día de hoy son Google (GOOGL), Amazon (AMZN), eBay (EBAY) y Salesforce (CRM), entre otras más.
Luego del boom, el índice Nasdaq (QQQ) demoró 15 años en volver a llegar a una valoración similar a la del peak de la burbuja. De alguna manera, queda como enseñanza para los inversionistas (y las mismas empresas) que dejarse llevar por las modas no siempre es la mejor idea.
Lo importante es no apresurarse y estudiar lo suficiente para tomar una decisión informada, ya sea de negocio o de inversión. Es clave tener una estrategia equilibrada que te permita seguir de pie frente a los desafíos y, sobre todo, pensar en el largo plazo.
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