Inversiones · 15 de enero de 2025 · 3 mins lectura
No apostó por las mejores acciones; eligió todas y bajó los costos al mínimo. Así cambió las reglas del juego y hoy 8 BILLONES de dólares invierten como él. Conoce el revolucionario sistema que nos dejó Jack Bogle.
Era 1974 y Wall Street era un patio de recreo exclusivo para los ricos. Las comisiones por invertir eran astronómicas, los corredores de bolsa se enriquecían y los inversionistas comunes y corrientes luchaban por construir su patrimonio.
Entonces llegó un hombre que cambiaría todo. Pero primero, tuvo que ser despedido.
Jack Bogle era el CEO de Wellington Management cuando cometió “el mayor error de su carrera”: una fusión desastrosa con Thorndike, Doran, Paine & Lewis en 1966, que llevó a un bajo desempeño del Wellington Fund durante los siguientes 10 años. En enero de 1974, la junta lo despidió.
Con nada que perder, Bogle tuvo una idea que revolucionaría las inversiones: ¿y si las personas comunes pudieran invertir en todo el mercado de acciones prácticamente sin costo? Wall Street lo calificó como absurdo y lo llamó “la locura de Bogle”. Pero él vio algo que los demás no: la mayoría de los inversionistas profesionales no lograban superar al mercado, y aún así cobraban comisiones altísimas por intentarlo.
En septiembre de ese mismo año, Bogle fundó Vanguard para gestionar las tareas administrativas de los fondos de Wellington. Esto significaba algo revolucionario: la compañía operaría a costo. Sin ganancias para los accionistas, sin bonos ni comisiones para los vendedores. Todos los ahorros irían directamente a los inversionistas. La élite de Wall Street estaba furiosa. Pero Bogle apenas estaba empezando.
Al año siguiente, lanzó el First Index Investment Trust (hoy conocido como Vanguard 500 Index Fund), el primer fondo indexado para inversionistas individuales. En lugar de comprar y vender activamente intentando seleccionar acciones ganadoras (como era la norma hasta ese entonces), este nuevo fondo simplemente replicaba el S&P 500. Algo así como un MVP del Vanguard S&P 500 ETF (VOO) antes de llegar a la bolsa. Las comisiones eran una fracción de lo que cobraban otros. El resultado fue increíble:
Pero, más importante aún, la innovación de Bogle democratizó las inversiones.
1. Prioriza la inversión a largo plazo
La filosofía de Bogle giraba en torno a la "Hipótesis de que los costos importan": invertir a largo plazo supera a la especulación. Intentar ganarle al mercado o elegir acciones que la llevan suele llevar a malos resultados. Deja que el interés compuesto haga su magia con el tiempo.
2. Elimina intermediarios
Cada dólar pagado en comisiones es un dólar que no puede crecer con el tiempo. Vanguard fue estructurado para que los fondos mutuos fueran dueños de la empresa, un enfoque revolucionario que alineaba perfectamente los intereses. Menos comisiones significan más dinero para ti.
3. Diversifica tu portafolio
Bogle recomendaba empezar con:
Para inversionistas conservadores: diversificar 65% en Stocks de gran capitalización —como lo que encuentras en el S&P 500 ETF (VOO) y otras de las favoritas de Racional— y 35% en bonos de alta calidad, como los disponibles en el tema de Stocks Bajo Riesgo. También enfatizaba ajustar según la edad del inversionista y su tolerancia al riesgo.
4. Considera factores externos
Bogle insistía en considerar factores como los ahorros previsionales (lo que tendrás una vez que te jubiles), la etapa de la carrera profesional, las propiedades inmobiliarias y los beneficios de seguridad social. Todos estos elementos influyen en qué tan agresivo debería ser tu Portafolio o cartera de inversiones.
La mayor amenaza para tus ahorros no son las crisis del mercado ni las recesiones. Es tu propio comportamiento (te recomendamos leer este Reads). Vender en pánico durante caídas. Perseguir las acciones de moda. Intentar achuntarle al mercado. Por eso el enfoque de Bogle funciona: elimina las emociones de la inversión.
A diferencia de muchos millonarios de Wall Street, Bogle murió con un patrimonio neto de “apenas” US$80 millones. Pero sus ideas ayudaron a millones de personas como tú y yo a construir riqueza. Warren Buffett lo dijo mejor: “Jack hizo más por los inversionistas de Estados Unidos que cualquier otra persona que haya conocido”.
Lo más fascinante de Bogle es que logró crear una empresa de US$8 billones simplificando las cosas, no complicándolas. Haciendo menos, no más. Trabajó bajo un principio diferente: Simplificar. Optimizar. Automatizar.
Transformó la administración del dinero de las personas, haciendo que invertir fuera más barato, sencillo y accesible que nunca, mejorando el bienestar financiero de millones de inversionistas. Lo más notable es que creó billones —quizá trillones— de dólares en valor para otros, quedándose con relativamente poco para él mismo.
Si Bogle hubiera sido cualquier otra persona, sería multimillonario. Su filosofía de inversión —comprar fondos indexados de bajo costo y mantenerlos para siempre— parece obvia hoy, pero no lo era en su momento.
¿A dónde fue el dinero de Bogle? Fue para los inversionistas de Vanguard, que todavía pagan una fracción de las comisiones cobradas por los fondos promedio, incluso cuatro décadas después de la fundación de Vanguard. Ahora es tu turno de estudiar su filosofía y, además de invertir buscando las comisiones más bajas, eliminar la mayor amenaza para tu propia riqueza: las emociones.
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