Mercados · 27 de enero de 2022 · 3 mins lectura
El 2022 comenzó moviendo los mercados: encuentra acá las razones. Que tus impulsos no te lleven a malas decisiones
No ha sido un comienzo de año precisamente tranquilo, ni a nivel de la vida diaria, con los casos diarios de covid en Chile alcanzando máximos históricos de 24.037, ni en los mercados, con las principales empresas de Estados Unidos (VOO) cayendo un 9,31% y las Acciones del Mundo (VT) un 7,89%.
¿Las razones? Inflación y cambios en las tasas de interés, que el crecimiento del mundo se enfriaría, y los altos niveles de los precios de algunos países. Revisa el detalle a continuación.
Hace unas semanas, la Junta de la Reserva Federal (FED) decidió eliminar la palabra “transitoria" de su vocabulario, al momento de hablar de inflación. No es para menos: el último dato reveló que los precios en Estados Unidos crecieron a una tasa del 7% durante 2021, una velocidad no vista desde hace cuarenta años.
Con esto, los mercados estarían expectantes a alzas de las tasas de interés por parte de la FED, quienes incluso estarían analizando subidas de 0,5% en sus próximas reuniones, el doble de las alzas comunes.
¿Una buena noticia? No precisamente para las empresas, ya que sus flujos ahora son descontados con mayores tasas, resultando en menores valores. Y para las empresas tecnológicas, con apuestas de grandes crecimientos futuros, esto les pega especialmente fuerte.
La inflación no es la única preocupación. Parte de la subida de los mercados durante 2021 se habría debido a un fortalecimiento de la economía, impulsado por las bajas tasas de interés, demanda reprimida y un histórico paquete de estímulo fiscal de más de US$1,9 billones de dólares.
Pero el impulso se estaría perdiendo: el FMI ya recortó la proyección de crecimiento de Estados Unidos, y el aumento de la actividad empresarial cayó a su nivel más bajo en 18 meses.
Además, según indicadores como el popularizado por el economista Robert Shiller, acciones como las de Estados Unidos estarían con precios elevados. ¿Qué tanto? Unas 36 veces los beneficios que producen, ajustando por el ciclo. Esto significa que por cada US$1 que genera una empresa, debes pagar US$36 para invertir en ella. Esta cifra es incluso superior a los niveles de la bolsa anterior a la crisis de 1929.
Nada.
Si, por ejemplo, hubieras vendido tus inversiones en Estados Unidos (VOO) tras las bajas de marzo de 2020, cuando el mundo comenzaba a familiarizarse con la palabra “coronavirus", hubieras dejado de ganar un 70% en los 12 meses siguientes.
Si quieres hacer algo, asegúrate de estar pagando pocas comisiones, poner tus huevos en distintas canastas (diversificar), y continuar invirtiendo: de lo contrario, sólo te aseguras un retorno negativo de más de 5% al año (inflación).
El valor de tus lucas estancadas en el banco
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